Cuando Recursos Humanos se olvida de Relaciones Laborales.

Desde hace ya mucho tiempo Relaciones Laborales ha andado sola hasta encontrar en Recursos Humanos el complemento perfecto.

En este matrimonio que se crea parece ir adquiriendo importancia RRHH hasta el punto de ir desplazando poco a poco al hasta ahora protagonista  Relaciones Laborales.

Esto puede parece una simple cuestión de percepción pero en determinados casos cuando esto ocurre entraña un grave riesgo para la organización. (La pérdida del control)

Pero entrando en contexto… ¿Quién es quién?

De la hermosa relación entre RRHH y RRLL surge el matrimonio perfecto envidiable. Cada una de las partes parece definir sus papeles y aunque en algunas culturas exquisitas prefieran utilizar solo el nombre del macho alfa (RRHH) al final son ambos quien dominan, o debería.

Como todo en este mundo existen relaciones y relaciones. En unas pinta más uno y en otras pinta más el otro, y a pesar de que el equilibrio es difícil, se debe llegar sí o sí al entendimiento.

¿Quién es Relaciones Laborales?

Se podría explicar millones de veces la importancia del compuesto de palabras Relaciones Laborales y todavía existiría alguna que otra discrepancia. Para acabar con esto, hay que entrar en cuestión de lleno y sin miramientos.

Si lo más importante es el dinero, las relaciones laborales es quien lo mueve (¡Ojo!, no lo administra), si lo más importante son los derechos, relaciones laborales es quién lo gestiona; si lo más importante es la organización, relaciones laborales es quién planifica; si lo más importante es el talento, relaciones laborales es quién lo administra.

Y al final… ¿Quién es Recursos Humanos?

Recursos Humanos se ha convertido en una nueva moda. La nueva corriente idealizada de que lo más importante es contratar a los mejores ha dado lugar a una cierta despreocupación hacia costes, leyes y desarrollo organizacional. Reclutar y selecionar se ha convertido en un primer plano en RRHH en las empresas, y eso es algo que solo puede traer un riesgo: olvidarse del resto.

Es cierto, y no debemos restarle significación a la importancia de la contratación, pero de nada sirve si esta tarea se realiza sin cabeza, actuando desde el desconocimiento económico y legal. Al final solo se consigue el éxito actuando en consonancia con los resultados que Relaciones Laborales opera en la empresa.

¿Hasta donde podemos contratar y que calidades podemos ofrecer? 

¿Cuál es el rendimiento que obtenemos de nuestra estrategia de contratación?

¿Qué cumplimientos legales se exigen y cuáles no?, si esto es así, ¿Los cumplimos?

¿Organización o Desorganización? 

¿Planificación estratégica?

Al final tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando

La no preocupación desde Recursos Humanos de la importante función técnica de Relaciones Laborales puede llevar a quebrantar el bienestar legal, la solvencia económica y el desorden estratégico que al final produzca la caída del beneficio. Lo que en otras palabras se denomina CRISIS´´

Por este motivo, tan importantes son unas funciones como las otras y ambas a fin de cuentas deben operar interligadas y en conjunto por el bien organizativo. 

De la preocupación por la psicología y la sociología de convertir las organizaciones en los mejores lugares para trabajar, no podemos dejar de lado la importante función de la capacidad empresarial. Del control económico se regulan las necesidades de recursos disponibles; del control del cumplimiento legal se derivan los derechos (el bienestar del capital humano); y de la planificación estratégica resulta el perfecto funcionamiento de la estructura en general.

 Al final… se crea la confusión de Recursos Humanos

El resultado no es otro que la tremenda confusión de poder llegar a olvidarse de que ambas denominaciones entrañan las mismas funciones y que la contratación va unida a la gestión del capital humano para en conjunto poder producir el beneficio económico, legal y organizativo del que es propio.

Recursos Humanos y Relaciones Laborales deben ser un matrimonio perfecto inseparable donde cada uno vele por los intereses del otro. Al final, la denominación es la misma y esto es solo una metáfora para entender que ambas funciones, tanto contratación como gestión laboral, son importantes en un departamento de Recursos Humanos. El nombre al final es lo de menos si la relación tiene el sentimiento que se precisa.