La lista de “No hacer” Un truco para mentes creativas

Es importante llevar un control de las tareas. Programarse diariamente es positivo pero no para todos. Existen mentes creativas a las que una agenda apretada y llena de tareas solo les sirve para frustrarse.

¿Por qué tu agenda puede llegar a frustrarte?

El principal motivo es el uso que se hace de ella y la manera de interpretarla. Tenemos por costumbre anotar en nuestra agenda reuniones, eventos o encuentros, pero también tenemos por costumbre anotar aquellas tareas que queremos realizar, por eso nos marcamos objetivos diarios, semanales o mensuales. La intención primera es positiva, pero los problemas llegan cuando el tiempo se te echa encima y no consigues cumplir con estos objetivos que has marcado en tu agenda. Cuando esto ocurre pasas de ser efectivo a convertirte en un experto en acumular tareas.

La frustración de las mentes creativas

Esta frustración que ocasiona la montaña de tareas no realizadas supone un mayor infierno para las personas creativas, pero ¿Por qué?…

Las personas creativas tienen nuevas ideas constantemente, cada idea se transforma automaticamente en un objetivo a cumplir en la agenda, y esto genera que estas personas se conviertan en una auténtica fábrica de tareas. La acumulación de tareas sin una estrategia definida creará un conflicto interno que resultará en un bloqueo operacional, convirtiendo el día a día en una auténtica amargura. ¿Por qué? A medida que el tiempo avance las tareas se acumularán unas a otras haciendo imposible realizarlas todas. Dejar objetivos o ideas sin realizar originará un sentimiento de culpa para ellos que no les dejará avanzar, por eso el primer paso consiste en reconocer que no todo tiene una importancia inminente y que por mucho empeño, el tiempo es un límite contra el que no podemos luchar.

¡Una buena solución!

La mejor herramienta para las mentes creativas es priorizar en el tiempo, por eso crear una estrategia siempre resulta exitoso.

La solución a la ambición, crear una lista de “COSAS PARA NO HACER”

La idea de crear una lista de “cosas para no hacer” parte del concepto de que es mejor hacer tres cosas bien que hacer cinco mal. Al final es una estrategia enfocada en priorizar el trabajo y en la que muchos directivos han encontrado una enorme solución, sobre todo para esas mentes que piensan y crean nuevas metas sin parar completando la agenda al máximo.

El objetivo de esta lista es utilizarla de papelera de reciclaje donde depositar aquellas ideas, tareas, pensamientos… que van surgiendo pero que pueden o no ejecutarse.

Al final tiene mas en cuenta ser consecuente, para al final no amargarse por el hecho de no llegar cumplir con las expectativas. En otras palabras, no se avanza si solo se crean tareas y no se realizan.

El resultado aparece por si solo cuando el tiempo borra estas ideas o tareas. El impacto negativo es mínimo porque pueden volver a aparecer en el futuro, mientras que el impacto positivo es máximo porque se comienza a operar eficientemente, consiguiendo resultados.

¿Cómo implementar la estrategia?

Dividir la agenda en tres columnas:

  1. La primera columna servirá de espacio para anotar las tareas de obligado cumplimiento tales como reuniones obligatorias, encuentros o actos que requieren presencia. Estas tareas son aquellas que no dependen de nosotros ni de nuestra creatividad, hay que hacerlas si o si.
  2. La segunda columna debe contener aquellas tareas correspondientes a las ideas más brillantes y a las tareas que uno mismo/a administra. Pueden ser ideas o tareas de interes especial por realizar y en las cuales se cree fielmente. El truco a la hora de completar este espacio es no escribir más de tres tareas. Es un límite muy radical al principio, pero la experiencia dice que más de tres tareas de este ámbito llevan a no poder realizarlas y a la frustración. (PROHIBIDO SOBRECARGARSE)
  3. La última columna es el espacio reservado para anotar aquellas cosas que no hacer, en este espacio deben anotarse todas las tareas que pueden realizarse pero no son transcendentales, de tal modo que no realizarlas no resulta importante. Las personas creativas tienen que utilizar esta columna para poner todas las ideas o tareas que les viene a la cabeza de repente.

¿Cómo ejecuto mi agenda creativa?

Al final las tareas de la columna numero 1 son las prioritarias y se tienen que realizar si o si. La manera de completar esta columna es en función del tiempo real que requieren y no del tiempo imaginario. Siempre conviene no excederse porque tratar de engañar a la agenda en esta columna será engañarse a uno mismo y todo al final se refleja en el resultado.

Las tareas de la segunda columna se comienzan a ejecutar una vez terminadas las de la primera. No se deben realizar de manera simultanea la primera y la segunda. Hay que tener en cuenta el tiempo.

Solo tres tareas en la segunda columna. La flexibilidad de estas tres tareas ocasionan felicidad cuando son ejecutadas. Al final del día se habrás conseguido cumplir con más tareas. ¡Qué bueno! ¿No?

Si aun así sobra tiempo puede recurrirse a la primera tarea de la tercera columna y realízala, y así con la segunda. Todas las tareas que realizes de esta tercera columna serán un lujo realizarlas, así que no preocuparse. ¿Por qué saturarte si son cosas que ya se daba por supuesto no realizar?

Al día siguiente vuelta a empezar, pasar de página y olvídarse de las tareas de la tercera columna porque comienza con la primera columna del día siguiente.

El resultado del truco para personas creativas

Al final siempre se cumple con el objetivo deseado de acabar con la frustración por no llegar a cumplir tus ideas o tareas. Priorizando y olvidando conseguirás avanzar en tus proyectos poco a poco pero por lo menos avanzarás. La ambición de la creatividad no tiene límites y el sentimiento de infelicidad de no conseguir desarrollar tus ideas es muy negativo.

Al final el mensaje de esta estrategia es el de hacer poco y bien en contra de hacer mucho y mal, o no hacer.

Gestionar el tiempo te será más fácil y estarás creciendo poco a poco.