Mejor con Talento

Adaptación inmediata en tiempos de coronavirus

Hay muchos temas pendientes para tratar pero de repente la realidad se impone y surge la necesidad de hablar de la actualidad que está invadiendo todos los aspectos y ámbitos que nos rodean.

El Coronavirus ha influido, modificado, cambiado todas las parcelas de nuestra vida. Desde colegios, empresas, vida cotidiana, trabajos, empresas, economía, sanidad por supuesto y un largo etcétera que sería imposible completar sin olvidar ninguno.

Las empresas han tenido que adaptarse a una velocidad de vértigo a algo que algunas eran reacias a implantar, el teletrabajo. Otras más desafortunadas tendrán que reducir costes, personal o incluso cerrar si la situación no mejora rápidamente y no reciben ayudas estatales.

Los colegios, academias, universidades han tenido que cambiar su manera de enseñanza adaptándose a nuevas tecnologías para intentar paliar los efectos de este paréntesis tan relevante en nuestra sociedad.

Los padres han tenido que dar una vuelta de tuerca a su conciliación familiar habitual y quedarse con los niños o cualquier otra fórmula que les permita hacer los malabarismos pertinentes con la mayor seguridad para la salud de todos.

La vida nos ha dado un giro de 360º  a nuestras rutinas en dos días.

Lo veíamos venir muy lejano y de repente llegó. Parece que la incredulidad nos dio de lleno en la cara y nos hizo despertar de golpe, empezando a creer algo que solo veíamos en películas o en países muy alejados de nosotros.

La adaptación no ha sido progresiva. No ha sido posible. No ha quedado más remedio hacerlo así.

Y es que esta inmediatez no es fácil de gestionar. En cuestión de muy poco tiempo debían mantenerse la seguridad y el abastecimiento. Los recursos disponibles y los esfuerzos personales. El compromiso y la responsabilidad de no propagar más algo que ya estaba corriendo demasiado.

No todas las personas tienen la misma capacidad de adaptación, la misma resiliencia, la misma resistencia.

No todo el mundo puede controlar sus nervios, el stress que genera el tener que tomar decisiones rápidas y ágiles, en cuestión de segundos.

En un día se facilita el teletrabajo. En un día, los colegios, universidades e institutos se cierran. Después los comercios, negocios de restauración y las empresas comienzan a tomar medidas.

Todo a la vez es demasiado.

¡No hay mente sana que lo aguante!

 ¿O sí?

Las redes se llenan de tips, recomendaciones, links, Apps que ayudan a estar en casa con niños sin niños, con trabajo, sin él, formaciones on line, cursos, películas, series…

Hay tanta información. Hay tantas personas que intentan poner su granito de arena a esta situación y ¿con cuál te quedas?

Tenemos una montaña de opciones, información, decisiones importantes, niños en casa, gestiones personales, trabajo…

¿Qué hacemos ante una situación así que nos pone delante de los ojos todo lo que tenemos que hacer frente?

  1. Respirar y parar. O parar y respirar,  pero al margen del orden, debemos mirar con ojos objetivos nuestra situación particular, nuestro entorno que no será igual al del vecino, ni mi empresa será igual a la otra, ni mis circunstancias serán similares a mi familiar. Cada uno debe mirarse a sí mismo y en función de eso, actuar.
  2. Priorizar: no todas las decisiones son igual de importantes y necesarias de tomar en el mismo momento. Las profesiones que tengamos marcarán en gran medida nuestras circunstancias y nuestro entorno.  Si puedo teletrabar podré quedarme con los niños, si mi empresa o trabajo no me lo permite, tendré que buscar una alternativa.
  3. Tomar decisiones rápidas pero pensadas: no de manera inconsciente, con algo de análisis y meditación. Lamentablemente no hay mucho tiempo, pero debemos hacerlo.
  4. Tomar conciencia y con responsabilidad qué necesitamos y qué no. Qué es imprescindible y lo que no. Nos daremos cuenta que podemos vivir con menos cosas de las que pensábamos o de las que realmente son importantes y vitales para nosotros.
  5. Actitud positiva. Podría ser la primera o principal, pero cada uno puede ponerla en el lugar que considere. Quizá es momento para disfrutar de nuestro hogar, de nuestra familia, de todo aquello que queríamos hacer y no encontrábamos hueco. De establecer rutinas cuando no hay nada externo que nos lo imponga. De aprender a echar de menos lo que antes no valorábamos por cotidiano y normal. Podemos mirar de forma más amable lo que no nos queda más remedio que vivir.
  6. Aceptar las indicaciones que los organismos nos impongan, fundamentalmente porque son los que tienen toda la información y dan las instrucciones precisas a cumplir por nuestra seguridad y en este caso por nuestra salud. ¡No seamos irresponsables e incívicos!
  7. Agradecer y valorar todo aquello que tenemos, cada uno mirando a su alrededor y analizando qué le llena en estos momentos difíciles. Por desgracia hay personas en situaciones muy difíciles y complicadas. Quizá nos demos cuenta de muchas cosas…

Habrá situaciones en las que la actitud positiva no sea la que traiga salud o ingresos económicos a nuestros hogares, seguramente si sólo tuviéramos eso, no seria para nada suficiente, pero en cualquier caso, acompañada de un sentido común y sensato, nos pueda ayudar a tomar las decisiones más acertadas posibles.

Todo esto pasará, pero dejará un reguero de consecuencias, de conclusiones, de cambios, de análisis en la vida de cada uno, de cada familia, de cada casa o negocio…

En nosotros está sacar aprendizaje de todo ello.

Cada cual con sus propias circunstancias, cada cual en su mundo.

 “Rectificar los errores del pasado es imposible, pero podríamos sacar provecho de la experiencia de ellos.”

GEORGE WASHINGTON

Miriam Hernandez

Especialista en Coaching e Inteligencia Emocional.
Con una actitud positiva todo es posible.

11 comentarios

  • Uffff….no se si se puede expresar mejor nuestra actual situación. Efectivamente no hemos tenido margen de adaptación y las emociones y/o sensaciones nos hacen estar alerta, irascibles e incluso tristes y estresados..más si cabe. Felicidades Míriam por este nuevo artículo

  • Uffff….no se si se puede expresar mejor nuestra actual situación. Efectivamente no hemos tenido margen de adaptación y las emociones y/o sensaciones nos hacen estar alerta, irascibles e incluso tristes y estresados..más si cabe. Felicidades Míriam por este nuevo artículo

    • Muchas gracias!! Me alegra que te guste pero sobe todo si puede aportar un granito de arena, me doy por satisfecha. Todo lo que contribuya a mejorar esta situación, será bienvenido!!

  • Una situación la que estamos viviendo que nos está obligando a demostrarnos a nosotros mismos que somos en una gran mayoría capaces de afrontar problemáticas de extrema gravedad tal y como lo estamos haciendo.
    Un gran artículo; muchas gracias por los aportes que nos brindas.

    • Es que muchas veces no sabemos de lo que somos capaces hasta que no nos queda más remedio que demostrarlo. Y ahora es una de esas situaciones en la que debemos dar lo mejor de nosotros y esforzarnos por facilitar todo lo que nos rodea. Muchas gracias!!

  • Gracias, Miriam, por tus recomendaciones y por hacernos ver de forma tan sencilla la situación tan compleja a la que nos enfrentamos. Y gracias por hacerlo con ese lado humano que pones en todo lo que escribes.

    • Es que no podemos perder la humanidad porque ahora más que nunca es cuando se está demostrando. Todos podemos contribuir a poner nuestro punto de mejora. Muchas gracias Alicia por tus palabras!!

  • No nos queda más remedio que aguantar y tomárselo con filosofía
    Esperando q los responsables, por su acción u omisión, d la gestión de esta crisis, respondan por ello

    • Cuanta mejor actitud tengamos, más fácilmente saldremos de ésta. Hay cosas sobre las que no podemos intervenir, pero en otras, en nuestro entorno sí, hagámoslo entonces dónde sí podemos. Muchas gracias por comentar!!

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