¿Qué es el Coaching?

El Coaching es el término anglosajón a que se refiere el entrenamiento. La función de esta técnica va más allá de motivar, se trata de iluminar al “Entrenado” para que de manera independiente sea capaz de sacar lo mejor de sí.

Nada tiene que ver con una terapia, el Coaching lleva al profesional a profundizar en el conocimiento, para enfocarse al aumento del rendimiento. El ejercicio correcto del “Coaching”  trae consigo la mejora de la calidad de vida profesional y personal.

El pasado del Coaching

La figura del coach se remota a lo más antiguo. Uno de los grandes en este fenómeno aparece en la Grecia antigua. Sócrates fue el impulsor motivacional de los grandes filósofos de la época. Consiguió motivar y despertar con su sabiduría a Platón, que tuvo como discípulo a Aristóteles.

A Sócrates no le hizo falta escribir nada, sino que su función era motivar al pensamiento a los talentos de la época. Platón supo aprovechar la oportunidad y consiguió exaltar su pensamiento a través del entrenamiento. Sócrates fué motor del resto de filósfos de la época, que se sintieron motivados a la reflexión.

A pesar de no existir prueba manuscrita de Sócrates, su figura aparece reflejada en los textos de los que tuvieron la oportunidad de inspirarse de él.

No cabe duda de que tanto Platón como Aristóteles fueron bien entrenados. El origen que despertó en ellos el primer eslabón se ha ido transmitiendo hasta nuestros días. Wow!

El futuro del Coaching

Existe cierto escepticismo hacia esta práctica, a pesar de que se encuentra bastante extendida. Es habitual que muchos profesionales en alguna etapa de su vida acudan a un “Entrenador” para superar ciertos obstáculos.

En el mundo de los deportes es incluso extraño aquel profesional que no dispone de un Coach personal. Esta figura no se encarga de mejorar el rendimiento físico, sino que trata de iluminar el camino al deportista, incrementando su visión hacia el éxito, motivando su carrera para conseguir, al final, hacer brillar al campeón.

La tendencia esta clara, y cada más en las Universidades de todo el mundo se potencia esta práctica que consiste en iluminar a los futuros profesionales hacia un futuro donde desempeñen con éxito su profesión.

La figura del Coach se convertirá en demandada y valorada e incluso competirán por conseguir al mejor Coach especializado. Aparece por tanto la figura del Coaching profesional, un nuevo fenómeno en el mercado de trabajo, que se abre hueco indispensable en el desempeño del profesional, bien al inicio de su etapa profesional o durante su evolución una vez dentro del mercado.

¿En qué consiste el Coaching?

A diferencia que la capacitación, el coaching no trata de otorgarte herramientas directas que posibiliten ser mejor profesional, sino que consigue resaltar las que ya se poseen para comenzar a brillar. Al igual que en la Grecia antigua con Sócrates, el ideal de este fenómeno consiste en sumir al pensamiento y a la auto-reflexión a los liderados, para al final destapar todo el potencial que se lleva dentro.

Se pueden entender varias fases en el proceso de Coaching:

1 – Razón.

La primera etapa de este proceso resulta ser la más complicada. Influir al pensamiento autocrítico y a la auto-reflexión es una tarea a veces complicada por las creencias erróneas o la contaminación mental con la que inicia el “entrenado”.

Aquí el “Entrenador” tiene un duro trabajo que solo se puede conseguir a través de la “Dialéctica”.

Cuando se entra en Razón, .el resto de etapas resultan redondas incluso con las dificultades que se generen.

2- Seguridad.

Una vez que se entra en razón, comienza el trabajo de creérselo. Tener seguridad es importante, y es normal que el “Entrenado” pase por algún periodo de inseguridad que perjudique su desarrollo.

En esta etapa el Coach se encargará de elevar la autoestima y la confianza del perfil entrenado hasta el nivel de caminar por sí solo. No se trata de hacer el trabajo del entrenado, tiene que ser un trabajo autónomo acompañado.

“Como una gallina con sus pollitos´´

3 – Compromiso.

Ya solo queda adquirir un compromiso por ambas partes. A través de ejercicios y seguimientos el “Entrenado” debe adquirir la responsabilidad de actuar. El movimiento por si solo atrae el cambio. Muchos procesos de entrenamiento pueden fracasar en esta fase si no se crea el compromiso necesario de pasar a la acción.

4- Acción.

Sin darse cuenta esta fase aparece si se cumplen las premisas anteriores. La acción es al final el resultado de un buen Coaching.

Y ahora… ¿Necesitas un Coach?

Antes de que puedas irte por las ramas pensando, permite que esa respuesta quede respondida.

Sí, ¿Por qué no?.

Mientras otras personas se están beneficiando de esta práctica, tú todavía sigues pensando. Retira cualquier estereotipo o etiqueta negativa hacia el Coaching y comienza a brillar.

Comienza a brillar con el Coaching

 

 

 

 

Dedicado a Coralie Gouedic Laurent – Coachsulting Barcelona

 

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