Mejor con Talento

Comunicación efectiva

Es imposible estar trabajando y no comunicarse.

Diariamente establecemos comunicaciones constantes con compañeros de trabajo, con jefes, con empleados, con clientes, con otras empresas, etc.

A menudo entramos en una dinámica de usar el mismo tipo de comunicación todos los días. Es algo que hacemos de manera inconsciente y mecánica. Nos sale solo.

Pero también es frecuente que dentro del entorno laboral nuestra manera de comunicarnos nos cause dificultades en las relaciones, bien sea dentro de nuestro equipo, con nuestros compañeros o con empleados cuando somos jefes de un departamento.

La comunicación juega un papel fundamental en el entorno laboral cuando nos dirigimos a alguien, cuando queremos comunicar, informar de algo o si tenemos que dar unas indicaciones a cumplir.

Es algo conocido por todos, algunos de los factores que influyen en el  mensaje que quiero dar. Un tono adecuado, una comunicación no verbal, un lenguaje correcto, con vocabulario comprensible para todos.

Parecen cosas básicas, pero ¿son siempre tenidas en cuenta cuando queremos transmitir un mensaje?

En esta era de la tecnología, de tantos avances a ritmo vertiginoso cada vez hablamos menos y lo que hablamos no siempre está bien. Escribimos poco y lo hacemos mal, abreviando, acortando, agarrándonos a esa teoría o leyenda “que los mails no tienen tono”.

¿No? ¿Estamos seguros de eso?

Bajo mi punto de vista, el tono empleado está en toda comunicación, sea escrita o verbal.

Si empleo fórmulas de cortesía, con una introducción a lo que quiero decir explicando mis motivos, unas conclusiones o final dónde indico las tareas a realizar, su distribución, el plan de trabajo y finalizo agradeciendo la colaboración, la escucha, el trabajo realizado; es decir aportando algo positivo para acabar mi comunicación, si todo esto lo comunico con un tono adecuado, ni jocoso ni malhumorado, sino neutro, informativo, dónde pongo el foco en lo que quiero decir pero prestando atención a cómo lo digo, el mensaje tendrá una mejor acogida evitando distorsiones y malentendidos que repercutirán probablemente en una insatisfacción general del equipo con resultados insuficientes y poco productivos.

¿No merece la pena dedicar unos minutos a pensar en cómo quiero comunicar algo para asegurarme que llegue a mi equipo de la mejor manera posible?

Y si soy un trabajador,  ¿no me gustaría que me hablaran bien, con un tono adecuado para darme las instrucciones a seguir?

¿Influiría en mi rendimiento laboral la forma en que se comunican conmigo?

La comunicación es un camino de dos direcciones, comunico y recibo información. Con dos elementos, emisor y receptor.

Por ello, es importante no solo elaborar un mensaje adecuado, con una fluida y correcta comunicación con mis compañeros o empleados, sino también lo es la actitud del receptor. Cómo se comporta y comunica lo que siente en ese proceso.

Cuando el receptor no está en la misma línea de comunicación y hablar con él supone el “No” por defecto, la opinión contraria sin análisis, la excusa fácil o la ausencia de responsabilidad, esta forma de recibir los mensajes, también dificulta en gran medida una buena comunicación.

Sería conveniente analizar la comunicación que practicamos con el resto de personas que nos rodean, con las que compartimos trabajo, tareas o colaboraciones puntuales. E incluso hacer la prueba intentando cambiar algún aspecto en nuestra forma de hablar y analizar resultados.

Aquí van algunos puntos que podríamos intentar modificar:

  • Sustituir un tono duro y cortante, por uno serio y profesional pero que facilite más la conversación. Si se hace de manera fluida, mejor.
  • Introducir en los mensajes directos y concretos algunas fórmulas de cortesía en cuanto a saludos, despedidas o agradecimientos, al menos, alguno que acorte la distancia en la comunicación.
  • Fomentar la escucha activa del que habla y del que recibe el mensaje con el fin de evitar respuestas precipitadas e inadecuadas.
  • Actitud positiva y resolutiva, no únicamente con ánimo de detectar errores u omisiones, sino enfocar la comunicación en la aportación útil de soluciones, ser operativos y no regocijar el lenguaje en lo hecho incorrectamente o en la cantidad de problemas producidos.

¿Y cuando debemos realizar alguna crítica o comunicar algo negativo a alguien, cómo lo hacemos?

Para esta situación podemos emplear la técnica del sándwich, que consiste en estructurar el mensaje comenzando por algo positivo en el inicio de la conversación y también al final, de tal forma que el comentario difícil o complicado que queramos transmitir quede en medio de ambos para que sea mejor recibido y con mejor actitud por parte del receptor.

La crítica debe transmitirse con ánimo constructivo, reparador, de mejora y superación evitando provocar desmotivación o frustración en quien la recibe. Esta técnica contribuye a este fin, ya que no se centra únicamente en lo negativo sino que es capaz de valorar globalmente a la persona que la recibe aumentando la probabilidad de que se obtengan mejores resultados la próxima vez.

A veces, la presión, la carga de trabajo o las circunstancias laborales no favorecen ni contribuyen a que exista una buena comunicación. 

Pero si entendemos que todos tenemos nuestra propia responsabilidad, sería conveniente, observar nuestra comunicación y pensar qué podemos hacer cada uno de nosotros para mejorarla.

¿Se te ocurre algo?

Inténtalo, seguro que algo cambia…

¿Por qué no probar?

 “Las palabras amables pueden ser cortas y fáciles de decir, pero sus ecos son realmente infinitos.”

Madre Teresa de Calcuta

Miriam Hernandez

Especialista en Coaching e Inteligencia Emocional.
Con una actitud positiva todo es posible.

9 comentarios

  • Creo que es algo fundamental sobre todo a nivel laboral. Hay gente que debería tener en cuenta la forma de comunicación especialmente de jefes a trabajadores…todo fluiria mucho mejor…..bravo!!

  • Algo tan básico y a su vez tan importante como es la comunicación en los centros de trabajo y más internamente entre equipos de trabajo o simplemente entre trabajadores y jefes o responsables y viceversa. Tan básico que no se tiene apenas en cuenta y a la hora de ejercer un proyecto resulta fundamental.
    Muy buen aporte, muchas gracias.

  • Comunicarse de forma asertiva es esencial para todos los aspectos de nuestra vida. En el trabajo, la familia, los amigos… una comunicación eficaz evita muchos malentendidos innecesarios. Muchas gracias Miriam por tu artículo y por recordarnos lo importante que es una comunicación eficaz

  • Comunicarse de forma asertiva es muy importante en todas las facetas de nuestra vida, en el trabajo, con la familia, los amigos. Comunicarse de forma eficaz puede evitar muchos conflictos. Gracias Miriam por los consejos para llegar a esa comunicación eficaz.

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