• “No soy feliz en mi trabajo…”
  • “Mi trabajo ya no me motiva…”
  •  “No quiero ir a trabajar…”

Estas frases nos suenan, ¿verdad?

Muchos de nosotros las hemos dicho en algún momento, o en bastantes, depende de la situación de cada uno y de las circunstancias laborales que tengamos. En cualquier caso, no es algo que nos resulte lejano ni desconocido. Más bien, se podría decir que este tipo de frases están más normalizadas que decir lo contrario, “me gusta mi trabajo, quiero ir a trabajar, soy feliz haciendo lo que hago”.

La felicidad es algo muy relativo. Es un concepto tan particular que cada uno puede hacer su propia interpretación de lo que significa, dónde se encuentra, cómo se alcanza, etc. Y si hacemos referencia a la felicidad laboral es aún más diferente, porque no todo el mundo desempeña el trabajo que le gustaría, ni tiene el ambiente idóneo, ni con el equipo que él hubiera elegido.

La felicidad en el trabajo podemos encontrarla si realizamos aquello para lo que nos hemos preparado, por lo que entonces nuestra profesión nos gusta y nos llena. Pero también puede estar en las condiciones laborales, económicas o en las relaciones personales que he creado y con las que comparto mi jornada laboral.

Sentirse feliz en el trabajo depende de muchos factores y cada persona pondrá el foco en el aspecto que resulte más relevante para él. Pero la perspectiva que yo tenga del mismo, la forma en la que yo viva mi trabajo y la ubique en mi vida puede ser crucial para favorecer o no mi felicidad con él y en él.

Si le doy la máxima importancia descuidando otras parcelas de mi vida y sólo me centro en el trabajo y sus preocupaciones, me lamento constantemente del trabajo que tengo, añorando todo el tiempo tener algo mejor, seguramente no sea feliz, pero no sólo en el trabajo, sino en mi vida en general.

El trabajo es una pieza más del puzle. Si encaja o no con el resto de piezas, tendré que analizarlo y ver de qué manera puede sumarme y no restar.

¿Crees qué podrías hacer algo para conseguir la felicidad en el trabajo?

¿Crees que todo depende de las condiciones externas o circunstancias laborales ajenas a ti?

No sé si te has hecho estas preguntas alguna vez, pero es frecuente responsabilizar únicamente al entorno laboral de cómo nos sentimos.

Y claro que hay trabajos muy duros, con condiciones extremas, pero siempre hay algo que podamos hacer en nuestro día a día, en nuestra visión del trabajo, que podamos mejorar y por tanto sentirnos un poco mejor.

Ese cambio de perspectiva no hará otra cosa que favorecer una actitud positiva que me ayude a afrontar las preocupaciones diarias.

Me ayudará a poner el foco en aquello que es realmente importante y prioritario para mí, el salario si es mi necesidad. Mi desarrollo profesional si estoy en una carrera de éxito o mis condiciones laborales porque me permiten conciliar con mi familia.

Aquello que sea más importante para mí, deberá ser el motor que me mueva cada día. La motivación que me haga levantar de la cama con el mejor ánimo posible.

Las empresas se están dando cuenta que es cada vez más relevante y tiene mayor incidencia en la productividad, fomentar un buen ambiente de trabajo dónde el empleado se sienta a gusto desempeñando su actividad.

Se buscan iniciativas de ocio, de motivación, de bienestar, todo aquello que pueda contribuir a conseguir un mejor entorno laboral y a la vez con un mayor rendimiento.

VER ARTÍCULO: Calves para ser feliz en el trabajo

En los últimos tiempos ha aparecido una figura, Chief Happiness Officer (CHO) o Responsable de la felicidad, que está poco a poco implantándose en algunas empresas con el fin de promover un entorno lo más feliz posible a los empleados.

Se parte de la premisa que un trabajador feliz es un trabajador más productivo y existe una preocupación por realizar actividades que fomenten la participación y el bienestar personal en el trabajo.

Suele ser una persona vinculada a los recursos humanos, con formación empresarial y complementaria como Coaching, liderazgo o motivación. Con capacidad de escucha y de comunicación efectiva.

La idea principal de esta figura es favorecer en la empresa aquellas condiciones que puedan crear un mejor ambiente laboral, donde el empleado se sienta a gusto trabajando y que ello repercuta directamente en desarrollar un trabajo más eficiente y de mayor rendimiento.

La felicidad en el trabajo comienza a ser un aspecto muy importante a tener en cuenta, pero todavía queda mucho recorrido por hacer en este terreno.

Esta felicidad no ha hecho más que empezar…

 “Dichoso el que le gusta las dulzuras del trabajo sin ser su esclavo.”

| BENITO PÉREZ GALDÓS

2 COMENTARIOS

  1. Estupenda reflexión pero todavía muy utópica en nuestros ambientes laborales. Ojalá que la figura del Responsable de la Felicidad fuera tan importante como un director general, o un director comercial o un auditor o un responsable de administracion….

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