¿Cuánto vale tu equipo?

Ya seas empresario o lider, alguna vez te habrás preguntado acerca de cuanto vale tu equipo. A la hora de valorarlo habrás podido tener en cuenta muchos aspectos pero, ¿cuál es el más importante? Tal vez estés pensando en los resultados, los conocimientos, la profesionalidad, etc. En realidad son valores muy a tener en cuenta y de los que sentirse orgullosos, pero lo que realmente diferencia a tu equipo es la actitud.

¿Qué es la actitud?

En términos laborales, la actitud de una persona en su puesto de trabajo es la disposición hacia la tarea sin que esta sea requerida. El origen de esta disposición proviene de un interés personal alto, resultado de una excelente motivación hacia el trabajo. Si esto es así, la suma de todas las actitudes de las personas de tu equipo corresponderá con la actitud general de éste.

¿La actitud es relevante para una empresa?

Imagina un grupo de trabajo donde los resultados tal vez no son de lo más envidiable, pero existe una sinergia de trabajo y una conexión sorprendente. Cada uno de ellos plenamente dispuesto e integrado en avanzar hacia el éxito sin que haya obstáculo que pueda ponerse por medio. El dinamismo y el trabajo en equipo parece ser una actividad lúdica para ellos.

Ahora imagina un equipo de trabajo con unas cifras de resultados envidiables, preteneciente a una de las empresas de alto nivel, pero al observar percibes el extrés y las caras de pena. Seguramente la disposición de esas personas hacia el éxito parece haberse perdido y a pesar de ser un equipo formado por un talento con altos conocimientos, buenos resultados y altos incentivos, el ambiente que se respira es más competitivo que colaborativo.

¿Qué sucede? Acostumbramos a medir el trabajo de nuestro equipo en función de objetivos y resultados. El valor de los KPI conseguidos, los logros y objetivos alcanzados, parece ser el aspecto más importante de valoración. El uso de indicadores nos puede ayudar a controlar los resultados y el funcionamiento general, pero habría que cuestionarse hasta que punto nos revela información de la actitud de nuestro talento.

El segundo equipo es un claro ejemplo de éxito en indicadores pero a diferencia que en el primero, lo que entra en cuestionamiento ahora es el éxito a medio largo plazo. Probablemente el primer equipo que ahora puede mostrar unos indicadores horribles conseguirá con el tiempo superar enormemente al segundo. 

La respuesta es clara, la actitud de tu equipo multiplica los resultados a largo plazo

La actitud se convierte por tanto en un aspecto de suma relevancia para cualquier empresa u organización que piense en el medio y largo plazo. Puedes retener a las personas por un determinado dinero, pero más tarde o más temprano tus empleados estrella tomarán la puerta hacia ese equipo que despierta su interés y despierta su actitud.

Un equipo formado por bombillas encendidas a 300 voltios es capaz de comerse el mundo. Observar una jornada de trabajo de un equipo con una actitud sobresaliente consigue iluminar hasta la más cerrada de las mentes. Hay un dicho que dice, “En casa de herrero, cuchillo de palo” y es que nuestra empresa no puede presumir de una imagen dinámica y dispuesta hacia los clientes cuando nuestro equipo carece de ese valor. Este aspecto empresas de éxito lo tienen en cuenta, pero todavía existe alguna rezagada que insiste en utilizar los KPI como el valor más importante a la hora de valorar su equipo. Aquí es además importante que Marketing y Recursos Humanos tengan una buena comunicación para que el mensaje de nuestra empresa que se trasmite hacia nuestros clientes corresponda con el que queremos mostrar.

El equipo de fichajes estrella mejor pagados

Una estrategia utilizada en el futbol sobre todo en Estados Unidos consiste en contratar a los mejores jugadores del mundo y pagar a cada jugador cifras astronómicas de dinero. Esta práctica sin duda resulta exitosa en el deporte (Y a veces ni eso), pero no debemos olvidarnos de que el mundo de la empresa no es ni parecido.

Tal vez para un equipo de futbol puede resultar, pero si quisiéramos utilizar el talonario en nuestra empresa y comprar a los mejores, correríamos el riesgo de que mañana viniera otro con un talonario mayor y acabara con nuestra empresa de un día para otro.

Para no entrar en esa guerra de trabajadores estrella, se puede optar por la solución de contratos blindados y con penalizaciones pero estaríamos ante la misma, cuando nuestro competidor muestre la cartera, podemos despedirnos de nuestras estrellas.

Mismamente en el futbol, ya ni siquiera optan por esta opción. Equipos como el Barcelona o el Madrid, crean una cultura de pertenencia que se convierte en un estilo de vida y en un sello de identidad para los jugadores. Empezar a tirar de cantera y apostar por jugadores que todavía no eran estrella ha resultado ser una estrategia ganadora e imparable.

¿Hasta que punto resulta rentable estirar el talonario? No resulta rentable correr ese riesgo innecesario. Un buen jugador llega a serlo gracias al mejor entrenador. Que tu equipo llegue a la cima del éxito solo depende de tí y de tu capacidad para despertar actitud ganadora.

La solución para crear actitud

Valorar a tu equipo segun la actitud puede quedar claro, pero ¿Cómo podemos hacer cuando la actitud de nuestro equipo no es la que esperamos?

El unico responsable de la actitud general de un equipo es su lider. El liderazgo es la respuesta simple a la actitud del talento de una empresa. Por lo tanto, si no estamos obteniendo los resultados esperados en cuanto a actitud, debemos replantear nuestra estrategia de liderazgo. Deberás enseñar, compartir y gestionar eficientemente enfocando a tu equipo hacia el éxito. La actitud del equipo es el reflejo de la actitud del lider.