¡La ira en el puesto de trabajo!

No eres el primero ni serás el último si en un momento determinado te entra la sumamente fuerza poderosa de estallar y romper con todo.

Antes de comenzar a leer y que no te parezca cuento chino, tienes que saber, que NO SIRVE DE NADA PERDER LOS NERVIOS.

¿Qué es la ira?

La ira no es otra cosa que una emoción que en este caso tiene el resultado negativo de la irritabilidad, agresividad y en resumen una conducta negativa. El problema de esta emoción es que una vez que se siente puede ser entendida por algunas personas como perfectamente justificada, lo cual generará en una situación de no retorno que casi siempre, si no se impide, acaba con consecuencias nefastas.

El precio de la ira en el puesto de trabajo es todavía más caro

No tiene justificación alguna el hecho de “perder los papeles´´ en la empresa, y además en el pleno sentido de la palabra. La pérdida del control en tu comportamiento tal vez no esté contemplado como una falta muy grave en tu empresa, pero sin duda alguna trae consecuencias más graves que otras conductas como “perder papeles importantes´´, valga la redundancia.

Lo más perjudicial de perder los nervios y dejarte llevar por la ira, al final no va a ser la posible amonestación de tu empresa, sino la mancha que deja en el clima laboral y lo que afecta en las relaciones con tus compañeros. En la mayoría de las ocasiones se produce un antes y un después que marcará con el tiempo tu progreso.

¿Qué pasa si ya me ha ocurrido? La ira te ha absorbido…

Hay que ponerse las pilas. Es difícil dar un consejo universal, porque cada situación es diferente en estos casos, pero hay una serie de consejos que quizás puedan servir para tratar de reducir el efecto negativo que dicha actuación puede haber generado.

– No trates de contrarrestar tu error con un detalle o cumplido a posterior.

– No hables de ello ni te justifiques a la mínima, ¡OLVÍDALO CUANTO ANTES!

– No busques justificaciones y expongas sin motivo en cualquier conversación, eso solo es publicidad de tu hechos, bastante estarán hablando ya como para encima alimentar tú dichas habladurías.

– Usa el lado bueno de la fuerza y llénate de positividad.

– Utiliza el humor. Al final somos personas y todos podemos equivocarnos, lo mejor es saber buscar el toque picante del asunto y reírte.

– Admítelo aunque te cueste. ¡TE HAS EQUIVOCADO!

– Ríete de ti mismo. Al final ese será sin duda tu mejor castigo. ¡Siempre limita a los enemigos que puedan utilizarlo en tu contra!

– No le des importancia.

Qué hacer cuando ves que la ira te va a dominar, pero todavía no ha estallado.

NO TE DEJES LLEVAR POR EL LADO OSCURO, POR FAVOR, AGUANTA. Haz todo lo posible para no caer en la fuerza del lado oscuro.

Es difícil e incómoda la situación de morderse la lengua, pero aunque te quedes sin ella siempre es mejor, por lo menos en tu puesto de trabajo. La mejor respuesta a una situación así es no dejarse llevar por la tensión, por ello es tan simple como escapar del momento, huir de la situación. No consideres dicha acción como un acto de cobardes, porque debes saber que es de valientes utilizar la estrategia. El arte de la guerra comienza en controlar nuestra fuerza interior.

Huye a un lugar apartado, come una pieza de fruta, escapa al baño, cualquier excusa es buena para no caer en la trampa.

Y… ¿Cómo controlas la ira del contrario?

Aquí la cosa se complica. Puede ocurrir que te conviertas en el objeto de la ira de otro y de repente te veas inmerso en una lluvia de ataques de ira contra ti. Si la situación contraria era incómoda, ni imaginarse entonces esta situación.

Es bastante más complicado gestionar esta situación por un motivo en especial y es el factor sorpresa.

Cuando un conflicto así estalla la mejor opción siempre es mantener la calma.

Un procedimiento a actuar que siempre puede resultar efectivo es el siguiente:

1º Hazte el sorprendido

2º Piensa, Piensa y… Piensa

3º Responde de manera proporcional al ataque.

4º Mantén la compostura.

5ª INTELIGENCIA EMOCIONAL (IMPRESCINDIBLE)

6º En última instancia, apártate del lugar de trabajo con el atacante e intenta llegar a la tranquilidad.

Cuando la ira es la manifestación de un conflicto

El conflicto es una circunstancia más en el día a día de las empresas, y es normal que en un equipo de trabajo conviva con una serie de conflictos latentes. Hay casos en los que el conflicto puede llegar a manifestarse de manera agresiva y en forma de ira, por este motivo el conflicto manifiesto es estallido de cualquier conflicto madurado con el tiempo.

Hay que averiguar el origen del conflicto, si este aparece en el mismo momento en el que se manifiesta o de lo contrario viene atravesando un largo periodo de latencia.

La teoría del conflicto es complicada y en algunos entornos de trabajo, como por ejemplo los competitivos, el conflicto es utilizado como una parte de la estrategia de la empresa. En estos casos suelen ser conflictos controlados donde el fin último es un objetivo. Seamos partidarios o no del conflicto tenemos que aprender a vivir con ellos y dar respuesta correcta al manifiesto.

Si una cosa está clara, es que la Ira, y la FUERZA DEL LADO OSCURO, no es en ninguno de los casos la solución.

Utiliza la fuerza JEDY y conserva tu status de guerrero del deber.

 

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