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Los seis sombreros. Comportamientos y Actitudes.

SEIS FORMAS DE PENSAR. SEIS FORMAS DE ACTUAR

El comportamiento de las personas es, desde tiempos inmemoriales, objeto de estudio por las mentes más brillantes que forman parte de la sociedad.

Sin embargo, como en muchos ámbitos de nuestra vida, siempre tenemos una frase corta y lapidaria que explica todo a la perfección. En este caso es: “cada persona es un mundo”. La psicología contenida en cinco palabras. Maravilloso.

Bueno, lo cierto es que la investigación sobre la forma en la que las personas piensan y actúan abarca una infinidad de variables que se antojan harto difícil resumirlas en una frase. De hecho, el primer conflicto aparece en el orden lógico de la ecuación, pues la teoría antepone pensar antes que actuar, pese a que la práctica invierta esta secuencia en infinidad de ocasiones.

A lo largo de la historia se han desarrollado numerosas publicaciones e investigaciones en este campo, siendo una de las más relevantes la de los Seis Sombreros para Pensar, obra del psicólogo maltés Edwar De Bono, quien expuso esta teoría en 1983

Seis Sombreros para Pensar

Esta metodología nace para intentar clasificar las respuestas de las personas ante situaciones de conflictos o toma de decisiones, mediante el estudio de emociones, sentimientos o ponderación de prioridades. Para ello, establece una escala en la que identifica a cada comportamiento con un sombrero de diferente color.

La ejemplificación de las conductas con estos complementos de vestir tiene el claro objetivo de facilitar la comprensión de la teoría. Pero, además, son una metáfora de la capacidad de las personas para variar de comportamiento según la situación, al igual que pueden cambiarse de sombrero con facilidad.

El modelo está íntimamente ligado a la teoría del Pensamiento Lateral, acuñada por el mismo autor, la cual se fundamenta en la resolución de problemas gracias a un pensamiento no lógico que permita explorar soluciones que serían habitualmente ignoradas.

Los Sombreros

Se reparten en seis formas de comportamiento dispares unas de otras:

Sombrero Blanco

Quienes actúan bajo los efectos de este comportamiento suelen mostrar altos niveles de neutralidad y objetividad ante las casuísticas que se les presentan. Aquí se hablan de hechos irrefutables y no se da espacio para percepciones personales.

Sombrero Rojo

Representa la antítesis de los pensamientos y actuaciones anteriores, pues de este modo se comportan aquellas personas que se dejan llevar por sus emociones con total facilidad. La rabia, felicidad, ira o tristeza campan a sus anchas alternándose sin previo aviso.

Sombrero Negro

Tal y como puede hacer presagiar su color, en este grupo se amontonan las personas cuyas intervenciones tienen una especial facilidad para detectar el lado negativo de las cosas. No implica necesariamente que sean pesimistas, sino que simplemente focalizan su atención en los inconvenientes.

Sombrero Amarillo

Los portadores de este sombrero suelen tener una óptica positiva de las situaciones que se van produciendo. Estas personas frecuentemente apuestan por buscar la utilidad de los problemas o los beneficios que pueden reportar sus soluciones.

Sombrero Verde

Su mayor característica es la apuesta por la creatividad como respuesta a las situaciones a las que se enfrentan. Con ello, se persigue obtener soluciones que tengan la capacidad de ser diferentes. Por esto, este nivel está muy conectado con el concepto de Pensamiento Lateral mencionado anteriormente.

Sombrero Azul

Aquellas personas que presentan esta conducta tienen muy presente el control sobre cualquier proceso, valorando todas las variables que participan en el mismo, hasta llegar a una conclusión.

Los Sombreros y el Liderazgo

Esta serie de comportamientos son, por definición, complementarios unos de otros, pues la variabilidad de los estados de ánimo de una persona hace prácticamente imposible que pueda mantener su conducta bajo un mismo sombrero de forma constante.

Si trasladamos esta teoría al mundo empresarial y, más concretamente, a los comportamientos que debe presentar un buen líder, podemos afirmar que no existe el color perfecto que haga de una persona el referente ideal para su grupo.  Evidentemente, cada uno se sentirá más identificado con una conducta que otra. Sin embargo, el éxito del modelo radica en la capacidad del sujeto para alternar los sombreros según requiera la situación.

Por lo tanto, la dificultad reside en identificar los contextos adecuados para cada sombrero e individuo y, si me permitís la expresión, cada persona es un mundo.

Jaime Fajardo Santana

Responsable de Selección IT. En todo este tiempo he adquirido un gran interés por todos los temas relacionados con la gestión de personas y nuevas tecnologías, sobre cuyas temáticas baso la gran parte de mis artículos.

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